Geografía del mito y la leyenda chilenos

Provincia de Antofagasta

La Lola(1)
(Pág. 22-23)

 

En la provincia de Antofagasta, en la época de los descubrimientos, fue muy conocida una mujer de rara belleza llamada Lola. Para el que no la conocía, su fama misteriosa y vaga, era como una mujer de embrujo.

Su padre, llamado Pedro, vivía para cuidar a su hija y distanciarla de sus enamorados. Este hombre era conocido por el apodo de Vagabundo, por sus búsquedas de minas en una época, y después por sus viajes por la costa en un barquichuelo de su propiedad.

La hija, vigilada de cerca y de lejos por su padre sembraba entre los hombres ilusiones y desengaños; y entre las mujeres envidias y rencores. Hasta que un día un joven es su preferido, pero él veía en ella la figura querida de una ausente. Pero, llegó la mujer que ocupaba su corazón, y al verse ella desplazada, despechada, pronto se transformó en la más terrible celosa.

Vivía odiando a la rival, que era una hermosa rubia.

Atisbaba día y noche a la feliz pareja y se consumía de celos y pasión.

Una noche, descalza y silenciosa, llegó a la pieza donde dormía tranquilamente el hombre que la hacía sufrir y hundió profundamente en su corazón un puñal, y huyó hacia los cerros dando gritos, alaridos.

Al día siguiente, conocido ya el crimen, el padre sale en busca de la hija y el sol, la sed y el silbido del viento terminaron con él.

Después de mucho tiempo regresó ella al poblado víctima de la locura, sólo sabiendo reír, hasta que murió.

Desde entonces la Lola y su espíritu vengativo recorren los cerros.

(Versión de Oreste Plath)

 

 

 


© SISIB - Universidad de Chile y Karen P. Müller Turina